playas
Playas La arena murmuraba silencios. Las olas susurraban a lo lejos la llegada a la playa enterrada en los pinares. Nuestras pisadas crispan la mirada que no alcanza el fin de los espartales, donde los misterios se hacen fuertes y las dunas abrazan a las dunas. En la orilla encontramos una barca deshilada; a sus tablones remamos sin movernos, mientras el día estrena su oleaje. Playa eterna de chiquillos que nos traerá la marea vestida de amarillos. Veníamos del oriente salado de los labios, cuando la playa crujía en nuestra boca y aprendimos a hacer castillos para verlos caer sobre las ondas. Oyendo la concha de olas vivas, en mediodía la juventud nos hizo hermosos y seguros. Entonces subiremos de fuerza las dunas blancas, adonde habitan las muchachas de salitre que el mar trajo. En la distancia la playa es un paseo que atempera de vida trasegada. Luce la hora de las tardes risueñas. Tránsito avisado de miradas. La ropa de Simorra desnuda el detalle de tu espléndida belleza, que acumul...











