juegos de color
Los pavos reales paseaban azules el centro de mi ciudad, donde los niños jugábamos el día en el campo educado de jardines. Cuando la tarde arreciaba, volvían a los árboles pardos y cerraban el parque con sus voces terribles, saludando nuestro regreso a casa. En el estanque circular de las palomas una regata emplumada de hojas de magnolia llegaba al borde solitario de su meta. Juegos de color Las nuevas familias centraban su modernidad de pocos hijos dejando una pieza singular de la casa para los íntimos juegos infantiles. Indios y vaqueros, trenes y mecanos, caballitos y motos, bicis y soldados crecían con el niño de su lado. Muñecas y casitas, disfraces y cocinas, combas y patines, mariquitas y cuentos daban aire a la niña en su momento. En la querida habitación de los juguetes los mejores amigos compartíamos el blanco egoísmo de los tiempos atentos. Las tardes sin escuela llenaban los prados verdes de la nueva iglesia. Sobre la h...